ES Inicio
ES

¿Cómo arriesga una madrina en su look? ¡Fantásticas ideas!

No a todas las mujeres les sucede, pero muchas tienen el honor de actuar una vez en la vida (o varias las más afortunadas) como madrinas en una boda. Se trata de un papel muy importante y que suele darse cuando un hijo o hija decide comprometerse y decir el famoso “sí, quiero”.

Una madrina será la mujer con más ojos encima aparte, y con permiso, de la novia. Es por ello que debe estar estupenda y sentirse guapa. ¿Qué mejor momento para estar estupenda que en un evento tan importante como la boda de un hijo o hija?

Madrina e invitada en una boda. Foto: Kiwo
Madrinas durante el banquete. Foto: Ann Street Studio

Las madrinas con más estilo no tienen miedo a lucir un complemento fuera de lo “normal”, sea un tocado una gran pamela o un accesorio que esté de moda, como un clutch que complete su look. Unos guantes o una bonita estola de piel sintética, son complementos ideales para la época más invernal, que además la protegen del frío y la hacen estar igual de glamurosa. ¡Toda madrina que se precie debe acompañar su estilismo de estilosos complementos!

Madrina e invitadas posando. Foto: María López Jurado
Complementos para madrinas. Foto: Ann Street Studio

Además, estas madrinas arriesgan a la hora de elegir el tono de su vestido y de sus complementos. No juegan con colores simples ni apagados, sino que apuestan por tonos llamativos que además le hacen estar más atractiva. Tonos que no tienen por qué calificarse como juveniles, sino como colores para un vestido de fiesta. Un tip de esta temporada es elegir colores lisos y no estampados. De hecho el color Pantone de este año es el Marsala, ¿te atreves?

Dos madrinas con estilos diferentes. Foto: Ann Street Studio y Beatriz Goiri

¿Y por qué lucir un simple conjunto de corpiño y falda? ¿Por qué no descubrir otros looks? Vestidos con escotes traseros de infarto, ajustados en la cintura y con faldas de vuelo, con escote barco o a un hombro… Pero hay algo que no debe pasarse por alto, luzca el estilismo que luzca debe sentirse ella misma para transmitir su seguridad y entusiasmo en un día tan importante.

Madrina con sombrilla. Foto: Helena Mareque
Madrina de azul. Foto: Ann Street Studio

A pesar de que estamos en primavera y que el calor siente cada vez más, hay veces que en una boda en ésta época el tiempo juega una mala pasada y hay que cambiar el estilismo o bien adaptarlo a las circunstancias. Una madrina con clase puede abrigarse con un vestido a media manga, una prenda atemporal como un abrigo de tres cuartas o añadiendo a su modelo una o media capa, muy de moda esta temporada, y con la que de paso no se sienta descubierta completamente.

Diferentes madrinas. Foto: Kiwo y Juan Delgado

Y cuando llegue el calor, recuerda no ir demasiado destapada. Los escotes en forma de palabra de honor están sobre valorados. Siempre puedes recurrir a un vestido en sisas, discreto y elegante que marque la diferencia entre el resto de invitadas y que te haga sentir la mujer más importante de la boda, tras la espectacular novia.

Como dice el protocolo para invitadas, si la boda es de día está permitido lucir un tocado o pamela y vestido corto y si, en cambio, la boda es de tarde o noche podrás permitirte el lujo de lucir un vestido largo. En ambos casos no olvides resaltar tus atributos y guardar con disimulo aquellos otros que toda mujer tiene y no le gustan demasiado.

Madrina con tocado. Foto: María López Jurado
Madrina e invitada charlando. Foto: Ann Street Studio

¡Cómo olvidar a las madrinas con mantilla! Es este un complemento muy español, indicado para invitadas si el protocolo así lo requiere, pero, sobre todo, para madrinas. Se trata de una tradición que la reina Isabel II, muy aficionada a los tocados y diademas, popularizó en su época en la zona centro y sur de la Península.

El largo de la mantilla debe ir acorde a la altura de la persona que la luzca. Por delante tendrá una largura hasta la altura de las manos y por detrás unos tres centímetros por debajo de la cadera. Además, tiene que ir acompañada de la peineta, elemento imprescindible. La mantilla se ajusta al recogido y debe estar cubierta de manera correcta, proporcionando tanta altura como la del acompañante.

Según la tradición, la mantilla de color blanco o marfil, sólo la visten las solteras y la mantilla negra, queda reservada para las casadas.

Invitadas con mantilla como madrinas. Foto: Juan Delgado

Pese a todo lo anterior, lo más importante es que la madrina se sienta bien y especial, al igual que otra invitada. No debe robar protagonismo a la novia en ninguna circunstancia y tiene que estar al lado de ella para darle todo su apoyo. Sin duda, una madrina cubre un papel fundamental en una boda. ¡Disfruta si eres una de ellas!

Contacta las empresas mencionadas en este artículo:

¿Te ha gustado este artículo? Compártelo

Escribir un comentario

Crea gratuitamente una web perfecta para tu boda

100% personalizable y con cientos de diseños para elegir. Ver más diseños >

¿Trabajas en el mundo de las bodas?
Si tienes una empresa de bodas o eres un profesional, Zankyou te ofrece la oportunidad de dar a conocer tus servicios a miles de parejas de novios que nos eligen para organizar su boda en mas de 19 países. Más información