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Descubre un nuevo paraíso con una luna de miel en Malasia

El mundo está plagado de asombrosos lugares. Algunos de ellos duermen bajo la manta del anonimato, con las mejores representaciones del planeta Tierra al resguardo de los ojos del turismo multitudinario. Malasia es un manjar reservado para unos pocos privilegiados, auténticos buscadores de tesoros. El multiculturalismo y las más bellas expresiones de la naturaleza se dan cita en uno de los más exquisitos caprichos del globo terráqueo para una luna de miel. ¡Que comience la aventura!

Foto vía Shutterstock: Volodymyr Goinyk

Así es Malasia

Malasia, tierra exótica y variada, es un territorio original, incluso, en su estructura. Se divide en Malasia Peninsular y Malasia Meridional, y queda atravesada por el Mar de la China Meridional. De esta forma, su parte occidental, que cuenta con Kuala Lumpur, su capital, forma parte del grueso del continente asiático, colindando con Tailandia al norte y Singapur al sur. Cerca de allí, encontramos países como Camboya y Vietnam. Al otro lado, su escisión oriental se incluye en la isla de Borneo (norte), la cual comparte con Indonesia, uno de los muchos territorios del país insular.

Foto vía Shutterstock: Puripat
Foto vía Shutterstock: fiz_zero

Multiculturalismo

Malasia es un país con una extraordinaria riqueza cultural, gracias a la convivencia de diferentes etnias. Los malayos superan la mitad de la población, aunque hay comunidades chinas e indias que representan a buena parte de sus habitantes, tal y como puede comprobarse en sus Chinatown y Little India. La religión más numerosa es el islam, pero la tolerancia del país permite que convivan todo tipo de cultos. Harmony Street, en Malaca, es una clara muestra de esta beneficiosa variedad de vida. En este sentido, la convivencia ha fraguado personas maravillosas, generosas y hospitalarias, los mejores anfitriones que podrías imaginar. Además, la isla de Borneo es uno de sus principales atractivos turísticos y alberga una extraordinaria mezcolanza de poblaciones autóctonas, como los semang.

Foto vía Shutterstock: Lyciz Mill

Naturaleza

La selva de la isla es un buen ejemplo del clima tropical que predomina en la zona. Su exuberancia de flora y fauna participa de esta excelencia natural. Kilométricas colinas suben y bajan pintando de verde el vasto paisaje campestre de Malasia, rico en plantaciones de frutas y verduras, así como en rutas de senderismo para los recién casados más intrépidos que buscan respirar la esencia de la naturaleza. También guarda restos arqueológicos en las penínsulas de Malaca, Sabah y Sarawak, engordando la vertiente histórica de Malasia. Un país completo y especial para una luna de miel espectacular. 

Foto vía Shutterstock: Perfect Lazybones

Kuala Lumpur

Las Torres Petronas son el principal atractivo de la capital malaya. Hasta 2003, su conjunto llegó a ser el edificio más elevado del mundo, y hoy podéis visitarlo para admirar sus vistas, su arquitectura moderna y su puente de cristal. La ciudad, con un pasado de esplendor no demasiado lejano, es eminentemente moderna y difiere del resto de país. El contrapunto de la misma lo encontramos en las Batu Caves, uno de los grandes monumentos nacionales al hinduismo que representa la fuerza ancestral del país. En el interior de esas grutas, se esconden templos y santuarios dedicados al dios Muruga, el cual espera con unas dimensiones de cuarenta metros al pie de las escaleras. Subid todas rodeados de macacos y vivid una experiencia única como recién casados.

Foto vía Shutterstock: Sean Pavone
Foto vía Shutterstock: Patrick Foto

La exuberancia de Borneo

Fuera del ámbito de la metrópolis, la naturaleza es la nota dominante de un país destacado por su componente salvaje. La fauna y flora son los protagonistas de la parte malaya de Borneo, una zona que se disecciona en las regiones de Sarawak y Sabah. Allí, podréis disfrutar de la tranquilidad, el fragor de la vegetación en los bosques más antiguos del mundo (el Taman Negara tiene 130 millones de años de antigüedad), hogar de plantas carnívoras y animales insólitos, muchos de ellos descubiertos en las propias selvas malayas.

Alrededor del río Kinabatangan, se diseña todo un escenario con la seña de identidad de la naturaleza más pura y virgen. Os recomendamos coger un bote y surcar sus aguas en busca de aves, cocodrilos y otras especies, algunas de ellas endémicas. Descubrid y convivid con algunas tribus, como los descendientes de los ““Cazadores de Cabezas”.

Foto vía Shutterstock: Kjersti Joergensen

Mares y océanos

Tanto en la superficie como en las profundidades, Malasia es maestra en albergar maravillas naturales en sus zonas costeras. Sus playas imitan con fidelidad el paraíso, decoradas con llamativa vegetación y arenas blancas que bordean vastos espacios de agua cristalina. En el fondo marino, el espectáculo es una magna obra impresionista con una gran biodiversidad. Los submarinistas y practicantes de snorkle suelen llevarse un recuerdo imborrable al avistar tortugas y rayas entre un sinfín de coloridas extensiones de coral. En este sentido, el archipiélago de Semporna es el principal referente, con más de 3000 especies compartiendo espacio en las profundidades.

Bañadas por dos océanos y tres mares, las playas de Malasia cumplen las expectativas de aventura y relax que todo viajero necesita. Los más surferos disfrutarán en Cherating, los buceadores en la paradisíaca Perhentians, los más humildes en Pulau Kapas, para descubrir el concepto de “kampung”, los fiesteros y exploradores en Langkawi y los aventureros en el parque nacional de Bako, rodeados de selvas, fauna y toda la magia de Borneo, también en sus playas tropicales. La lista es larga y éste es solo un aperitivo.

Foto vía Shutterstock: Ijam Hairi

En ambiente costero, te recomendamos lo hoteles The Datai Malaysia en Langkawi, con playa privada y campo de golf; el Meritus Pelangi Beach Resort & Spa, también en Langkawi, impresionante por sus vistas y servicios; o el Avani Sepang Goldcoast Resort en Selangor otro paraíso perfecto para los recién casados.

Foto: The Datai Malaysia

Islas y parques nacionales

El parque nacional Bako, mencionado con anterioridad, es famoso por la fastuosa manifestación que la naturaleza hace en sus dominios. Allí pueden observarse los famosos monos narigudos, disfrutando de la vida en completa libertad. También en libertad, aunque dependientes de los cuidados de los humanos por su mal estado de salud, los orangutanes de Sepilok conviven en el estado de Sabah, uno de los pocos lugares donde sobrevive este tipo de simio. El Parque Nacional Kinabalu es uno de los grandes centros de protección del país, con el Monte Kinabalu como tótem y la ciudad de Kota Kinabalu a su alrededor, con el encantador ajetreo del mercado diario.

Las islas de la Tortuga, formada por las islas Selingan, Bakkungan Kechil y Gulisan, es un regalo de la naturaleza ofrecido al ser humano, pues podréis ser testigos del maravilloso desove las tortugas marinas. El camino hacia su primer viaje acuático es un acontecimiento indescriptible. Lebuán, muy cerca de Brunéi, es otra isla que comparte encanto con su pirncipal ciudad, Victoria. Tioman, por su parte, guarda su encanto en su misterio, todavía por descubrir por muchos viajeros. El surf y el buceo son sus actividades principales, aunque la isla Langkawi es la reina de la fiesta por su actividad y libertad de impuestos. ¡Cualquiera de ellas es un regalo!

Foto vía Shutterstock: donsimon

Gastronomía 

La comida malaya es una de las mejores del subcontinente asiático. A lo largo de todo su territorio, las diferentes influencias han conformado un tipo de gastronomía único con una base inconfundible: el exotismo. La cocina cantonesa, malaya, nonya, india, indonesia e tailandesa revisten la personalidad culinaria del país. El chili y la leche de coco son dos de sus ingredientes más utilizados y suelen formar parte de diversas elaboraciones que se sirven en boles junto a un plato de arroz. Malaca es una población muy conocida por su excelencia gastronómica.

Asimismo, el carácter tropical de la región ha resaltado la importancia de la fruta, un alimento que se presenta en Malasia casi como una golosina, gracias a su frescor, jugosidad y dulzura. Algunos de sus más celebres tesoros frutales son el durian, mangostán, rambután, papaya, mango de malasia, carambola, ciku, jaca y el mata kuching. Una sintonía de sabores directa a la conquista de los sentidos del olfato, la vista y el gusto.

Foto vía Shutterstock: szefei

Disfruta de un viaje de novios con ingredientes originales y atrevidos. El multiculturalismo, la tolerancia y el esplendor natural son las grandes bazas de Malasia para robarte el corazón. ¡Déjate querer!

Descubre, además, cómo elegir el destino para tu luna de miel las 20 playas más bonitas del mundo.

Fotos vía Shutterstock: plantación de té, vista de Penang, vista de campo de arroz linternas rojas, bosque místico y tropical, Kuala Lumpur, orangutanes en la selva de Borneo, Sabah (Borneo), tortuga verde en arrecife de coral, Nasi Lemak.
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