Nos hemos casado. ¿Y, ahora, qué?

Esta pregunta es más recurrente de lo que parece. Después de la boda, con los ánimos y la emoción en reposo, los novios se quedan sin saber qué hacer, al menos al principio. ¿Os imagináis a ambos sentados sobre la cama mirando al infinito? Es una escena que puede darse tras la noche de bodas, con todas las expectativas e ideas negativas sobre el matrimonio sobrevolando a vuestro alrededor. A continuación, una guía práctica y emocional para que vuestra vida no cambie de golpe tras el “sí, quiero” y, ya de paso, sigáis siendo felices.

Cerrad el papeleo

En primer lugar, tras haber rellenado convenientemente el expediente administrativo previo al matrimonio, tenéis que acudir con él al Registro Civil e inscribir el matrimonio para justificar su existencia legal. Como ya te explicamos, el matrimonio tiene multitud de beneficios para ambos contrayentes y se necesita una prueba legal del mismo. Seguidamente, os hacen entrega del libro de familia para reflejar todo lo que os concierne a ambos desde el prisma civil. No obstante, este libro de familia será eliminado en breve y será sustituido por un certificado registral individual que pertenecerá a cada persona por separado y en el que se registrarán los hechos que le afecten individualmente. Además, este certificado consistirá en una base de datos electrónica, por lo que el documento físico desaparece. ¡Los nuevos tiempos llegan con fuerza!

Foto: Wedding’s Art

Disfrutad de la luna de miel

Después del atracón de emociones, debéis dejar todo el trajín de la boda a un lado y centraros únicamente en vosotros. Ese viaje soñado sirve para no meterse en la rutina de casados de lleno y empezar a convivir como marido y mujer en un entorno idílico, poco a poco. Como sabemos, esa no será la tónica habitual después del viaje de novios, pero siempre podéis trabajar para que así sea. Aun así, como decimos, aprovechad la luna de miel para conectar a otros niveles, descansar y contemplar el futuro con una sonrisa. Desde una hamaca siempre es mucho más fácil.

Foto vía Shutterstock: NicoElNino

Manteneos jóvenes

Cuando se firman los papeles después de entonar el “sí, quiero”, muchos novios se hacen viejos al instante. ¿Por qué? Casarse es importante desde el punto de vista legal y también una constatación de vuestro amor, pero no hace falta madurar en exceso después de ello. Sois jóvenes y debéis comportaros como tal, aunque portéis relucientes anillos en vuestros anulares. Por ello, están permitidos los viajes con mochila y las fiestas hasta las tantas de la madrugada. También las cenas en restaurantes de comida rápida, los parques de atracciones y los festivales de música. Vuestros cuerpos no sufrirán daños después de todas esas aventuras.

Foto: Elena Bau Fotografía

Sed vosotros mismos

Tras el “sí, quiero”, muchas parejas se convierten en marido y mujer y se olvidan de ser ellos mismos por separado. Por eso, no es necesario adoptar apelativos excesivamente serios de sopetón, renunciar a la individualidad o adquirir los hábitos de muchas parejas rancias. El monovolumen no es obligatorio, pues el deportivo que siempre habéis deseado tiene espacio para una sillita de bebé; ni organizar fin de semana sí y fin de semana también escapadas con padres o suegros… ¿Acaso hacíais todo eso hace un año? Madurar no es malo, pero es mejor hacerlo con cabeza y sin renunciar a la personalidad que tanto tiempo habéis tardado en fraguar.

Foto: Más que momentos

No os peleéis por cualquier cosa

Los estereotipos son tan malos que a veces se interpretan como leyes, aunque no nos demos ni cuenta. Muchas parejas se casan y empiezan a tener broncas día a sí, día también. ¿Por qué? ¡Que reine el buen rollo! Si os casáis es porque os queréis, por mucho que una tapa de váter esté subida o bajada. Según la televisión, el cine y los programas mas casposos, las peleas son una constante en los matrimonios. Pero la realidad es o debe ser diferente: el amor se trabaja día a día y debéis hacer frente a cualquier tontería con paciencia o serenidad. ¿De verdad queréis acabar como la pareja mayor de Escenas de matrimonio?

No os agobiéis

Agobiarse no lleva a buen puerto en ningún orden de la vida. De hecho, este comportamiento no permite pensar con claridad. Estáis casados y os queréis, pero no hace falta magnificar las cosas. El hecho tiene importancia, pero no es ninguna jaula. Si disfrutas de un matrimonio con momentos para todo, en los que se incluya algo de independencia, este Everest que la sociedad construye en torno al matrimonio se convertirá en un acontecimiento igualmente especial, pero menos dramático. ¡No es para tanto! Disfrutad de cada momento sin pensar que estar casado supone un salto al vacío. De hecho, el matrimonio es el mejor paracaídas para los malos momentos. ¡Aprovéchate de sus inmejorables ventajas!

Foto: 274km fotografía

Teniendo en cuenta el dramatismo que circula en torno al matrimonio, es bueno saber cómo actuar y aprender a ver la realidad. Los rumores, leyendas y opiniones de muchos no siempre están en lo cierto. ¡No te dejes engañar!

Para seguir combatiendo las posibles desventuras del matrimonio, 8 consejos para evitar la rutina de pareja y la mejor rutina para poneros en forma juntos.

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