ES Inicio
ES

Un amor de altos vuelos: la mágica boda de Cruz y Quique

Muchas veces el destino es quien decide cómo sucederán las cosas. El mismo que hizo que Cruz y Quique se enamoraran de la forma más fortuita. Se dice que de una boda, sale otra, y algo parecido fue lo que le sucedió a esta pareja. Se conocieron en la boda de una amiga del trabajo de ella y de un amigo del instituto de él. El día anterior al enlace de sus amigos hubo una fiesta en un pub para los invitados a la boda y ahí es cuando ambos confiesan que empezó todo, “fue amor a primera vista“.

Foto: David de Biasí

Por sus trabajos, pasan mucho tiempo separados, Cruz es azafata de vuelo y Quique piloto de avión. En uno de sus viajes al Caribe, sucedió algo que la novia no esperaba. Una de las noches se fueron a la playa a ver el bonito atardecer, llevaron champán y fresas y… “¡mi super anillo!”, explica Cruz muy contenta. Su novio le pidió matrimonio en la que fue una de las noches más románticas de su vida.

Foto: David de Biasí

Y el gran día llegó el 25 de mayo de 2013 y fue David de Biasí quien importalizó tan emocionantes momentos. Cruz compara la historia de su vestido de novia con la historia de su marido: “amor a primera vista”. Sin saber que algún día se casaría, ya tenía el vestido elegido, un precioso modelo del diseñador Josep Font: largo, de tirantes y con detalles de SwarovskiLa falda tenía dibujos de flores bordados en plata con una sobre tela llena de flores de colores. Ella, además, le añadió una chaquetilla con el mismo tipo de bordado que hacía el look aún mas especial. ¡El vestido de sus sueños!

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Sobre el peinado, Cruz tenía claro que no quería nada diferente a su estilo del día a día. Por ello, confió en su peluquero de toda la vida. ¡Más natural imposible! Del maquillaje se encargó una profesional de Shiseido que combinó a la perfección la belleza de sus ojos verdes, con un sencillo maquillaje, discretos coloretes y brillo de labios. Al igual sucedió con la manicura y pedicura, en un tono rosa palo.

Acompañó su look de dos tocados diferentes realizados por la diseñadora Goretti Rodríguez. El primero, una corona con un bordado floral en hilo de seda y cristales de Swarovski, que lució en la ceremonia. El segundo, más llamativo, realizado con flores vintage entrelazadas con hilo de seda y con una gran variedad de pistilos mates, perlados, nacarados, etc. Los dos hicieron que, junto con el vestido y las joyas, Cruz fuera la novia que quería ser, ¡natural y ella misma!

Foto: David de Biasí

El lugar donde se dieron el “sí, quiero” es de los mas especiales y bonitos que una pareja pudiera imaginar para su enlace. Se trata de una finca de los padres de Cruz, Alexis Viernes Eventossituada en la vega de Granada, que los novios se encargaron de arreglar y acondicionar para el gran momento.

Foto: David de Biasí

Kike llegó a la ceremonia con la canción de Highway to hell de AC/DC y ella con Nothing’s real but love de Rebecca Ferguson. Un momento muy emocionante que les sigue emocionando cada vez que recuerdan.

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

El anillo de pedida era de la firma italiana Pomellato, un modelo turquesa con rubíes rosas con el que Cruz siempre había soñado. Las alianzas fueron elegidas por ellos mismos en un joyero conocido de toda la vida por la familia. Realmente, ¡las joyas fueron reflejo de la boda que celebraron y de la personalidad de cada uno!

El ramo de flores fue un bonito obsequio de un familiar, hecho con rosas de pitiminí, peonias, hojas verdes y fresas. Además, lo decoraron con una cadenita de cristales que colgaba de las flores, ¡un detalle único!

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Decoraron todo el espacio con un estilo campestre: macetas, flores, arbolitos y helechos, que colocaron de manera desordenada por todos los rincones, dando lugar a centros de mesa muy bonitos. ¡La mesa de los novios y la familia más cercana era la envidia del banquete!

Foto: David de Biasí

El catering también fue algo que les costó decidir, ya que no querían algo usual, sino una boda dinámica en la que los invitados interactuasen unos con otros. ¡Apostaron por La Borraja! Además, organizaron diferentes show cooking o puestos de comida con sopas frías, pescaito frito, un asador argentino, un cortador de jamón, una pulpeira traída de A Coruña, una zona de quesos y frutos secos, distintos tipos de canapés y zona de embutidos ibéricos. Como colofón a ello, los invitados pudieron degustar una paella que se hizo allí mismo y que “salió espectacular”.

La tarta nupcial, de la pastelería Casa Isla, era de piononos, dulce típico de Granada, y entre capa y capa había infinitas flores de colores. Para la recena contrataron un puesto de perritos y para el momento de la fiesta se preparó una gran mesa de dulces, algunos de ellos traídos desde Nueva York y Londres. ¡Sin duda, una boda muy internacional!

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Toda la boda fue confeccionada con detalles y cosas hechas por amigos, familiares y por la propia pareja. Usaron cajas de madera recolectadas a lo largo del año, las llenaron de macetitas de flores de colores y las colocaron en todo el césped. Alquilaron pacas de paja, compraron unas telas para colocárselas encima y unas mantitas con cojines para cuando empezara a oscurecer y refrescara. La idea fue que la gente cogiera su comida y se sentara donde le apeteciese… ¡Más que una típica boda, era una fiesta muy familiar!

Junto a unos arboles pusieron unas hamacas atadas entre árbol y árbol, algo que dio mucho juego a pequeños y grandes. También colocaros dos photocall: uno de súper héroes y otro a modo de tablao flamenco. Y en los baños colocaron aguas de olores corporales de Victoria Secret para que la gente se perfumara.

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Pensaron mucho qué regalar a sus invitados. Al final optaron, por el tipo de boda que era, obsequiar a las mujeres con coronas de flores traídas de Londres. Para los chicos, los puros de toda la vida pero traídos desde Cuba. También se les regaló cd’s con canciones que se habían elegido tanto como para la ceremonia como para el resto de la boda. ¡Un recuerdo muy especial!

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Hicieron la pista de baile de madera, sobre ella colocaron lucecitas pequeñas y farolillos chinos en tonos rosas, verdes y morados y colgaron paraguas chinos al revés. Todo ello creó un ambiente muy romántico y divertido. En la propia pista posteriormente tocaron un grupo de rock y otro de flamenco. ¡Melodías muy diferentes para todos los gustos! ¡En la pista, los novios lo dieron todo y se notaba una maravillosa complicidad entre ambos!

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Una complicidad que siempre recordarán gracias a David de Biasí, el fotógrafo que los novios eligieron para su gran día, “no podrían haber encontrado a otro mejor”, aseguran. Desde el primer contacto con él, supieron que conseguiría reflejar en un espectacular álbum fotográfico esa felicidad, ese color, esa alegría y esa luz de la que todos presumían el gran día.

Foto: David de Biasí
Foto: David de Biasí

Sólo el recordar y hablar de la boda hace que Cruz y Quique se emocionen. Fue preparada con tanto mimo que salió tal y como esperaban: con risas, lágrimas y emoción, pero sobre todo, con mucho amor. Puede decirse que ese 23 de mayo fue un día que jamás olvidarán.

Contacta las empresas mencionadas en este artículo:

¿Te ha gustado este artículo? Compártelo

Más información

Escribir un comentario

Crea gratuitamente una web perfecta para tu boda

100% personalizable y con cientos de diseños para elegir. Ver más diseños >

¿Trabajas en el mundo de las bodas?
Si tienes una empresa de bodas o eres un profesional, Zankyou te ofrece la oportunidad de dar a conocer tus servicios a miles de parejas de novios que nos eligen para organizar su boda en mas de 19 países. Más información