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Sexualidad en tiempos de pandemia: qué hacer

Sexualidad en tiempos de pandemia: qué hacer

Es normal que la pandemia nos haya afectado en todos los aspectos de nuestra vida y el sexo es uno de ellos. Una psicóloga nos cuenta qué hacer en esta situación y cómo mejorar la vida sexual en pareja.

Sexualidad en tiempos de pandemia: qué hacer
Foto: Candice Picard
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La sexualidad es una parcela muy importante para la salud como bien reconoce la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se sabe que aporta en ese sentido muchas cosas positivas del sexo: reduce el estrés, genera endorfinas, produce bienestar… la sexualidad aporta también placer y hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos ya que aumenta nuestra autoestima y bienestar. Además genera un vínculo estrecho con nuestra pareja que nos ayuda a estar más y mejor conectados.

Pero en una situación como se está dando con la pandemia y los confinamientos, ¿se puede ver afectada la pareja que convive junta? En el confinamiento nos hemos visto de repente obligados a compartir mucho tiempo con nuestra pareja cuando en nuestro día a día anterior cada uno disponía de sus espacios y de su tiempo. De repente, nos hemos visto compartiendo las 24 horas los mismos espacios e intentando sobrellevar la situación de estrés socioeconómica que significa. Muchas parejas han sufrido temor por posible pérdida de empleo (o pérdida real), las familias con niños se han visto obligadas a ejercer también de profesores en su horario laboral, y el temor al contagio ha sido inevitable. Esto hace que los ritmos, los espacios y el deseo sexual se vean afectados. Esto es normal.

Y es que el deseo sexual no es algo estable. Lejos de lo que se cree, el deseo puede ir y venir y se ve afectado por múltiples causas. A nivel pareja se ve afectado por la propia relación de pareja, si es sana o no, si se está en una situación agradable, si se tienen hijos más o menos pequeños, el cansancio, el estrés derivado del día a día de la familia. Y a nivel más externo, el deseo se ve afectado también por la incertidumbre, el trabajo, las relaciones familiares, etc.

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Foto: Toa Heftiba

En lo que más afecta el confinamiento es la pérdida de la libertad y en una situación de pandemia, donde los datos varían según las olas y el ritmo de contagio, hace que nuestro ánimo esté muy variable. Unos días nos podemos sentir muy decaídos y en otros momentos sentirnos llenos de optimismo y energía. Al principio era una situación inusual y estábamos en modo “vacaciones” pero cuando se fue alargando la situación, el desánimo fue creciendo y con ello nuestros ritmos. Y por supuesto, la sexualidad es uno de ellos.

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Además, la situación de incertidumbre y los cambios constantes generan estrés. Esto hace que los nivel de cortisol en sangre alteren a los niveles de progesterona y testosterona, que son protagonistas en la regulación del deseo sexual. Por ello, el estrés afecta al aumento y disminución del deseo y del ritmo sexual. A algunas personas se les puede inhibir y a otras aumentar como forma de evasión.

Reflexiones a tener en cuenta si te ha bajado la lívido

Es normal no tener ganas así que permítetelo y no te alarmes. Igual que cambia el sueño y el ritmo en la alimentación en algunas personas, también afecta al sexo. Además, en esta situación donde pasamos más tiempo con nuestras parejas puede llegar a ser, por ello, menos apetecible. Hay momentos que podemos no tener ganas de nada y esto afecta también a la pareja.

No es recomendable tomar decisiones determinantes. Quizá te sientas desganado o desmotivado con tu pareja, quizá tengas menos ganas de sexo… o puede incluso que tengas más discusiones y te hayas planteado disolver la relación. Pero en este momento de tantos cambios y estrés es difícil saber diferenciar qué parte es real o qué parte de esto es causado por nuestro propio desánimo general. Es mejor tomar este tipo de decisiones en momentos de mayor estabilidad (salvo en situaciones que se produzca grandes sufrimientos, claro está).

¿Qué podemos hacer?

Para poder disfrutar de una buena relación íntima sexual con tu pareja es importante también tener una buena relación íntima emocional. Antes de proponerte tener relaciones sexuales y orgasmos, lo primero y fundamental es conectar. Disponer de un tiempo juntos, a solas y libre de estrés para descansar, charlar, abrazarse, ver una película, es fundamental para el bienestar de la pareja y reconectar con ella. Si después de reencontrarnos emocionalmente llega la intimidad física y los orgasmos, pues bienvenidos sean, pero para ello uno de los primeros pasos y más importantes es el contacto físico sencillo (caricias, besos, abrazos, etc) y la soledad de la pareja. Estar sólo el uno con el otro.

El covid-19 nos está cambiando como sociedad, como personas y en nuestros hábitos diarios. Tenemos que aprender a adaptarnos a ellos y, en consecuencia, también nuestra sexualidad debe de ir adaptándose a las nuevas situaciones. Si crees que no puedes sola quizá un profesional de la psicología pueda ayudarte a adaptarte a esta nueva situación.

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