Cómo organizar una boda civil en 5 pasos

Las bodas civiles siguen en alza. Desde que en los años 80 se legalizara el divorcio en España, el porcentaje de uniones por lo civil no ha hecho más que subir, llegando al 25% en el año 2000 y cambiando la tendencia en 2008, cuando por primera vez se superó al número de bodas religiosas.

Con la llegada de los matrimonios entre personas del mismo sexo y la variedad de culturas, estas bodas se han convertido en las principales uniones, llegando al 70% en la actualidad. Es por eso que, debido a su importancia, una boda civil puede ser tan espectacular como una boda religiosa.

Descubre cómo organizar una boda civil en 5 pasos y apunta todas las ventajas que suponen este tipo de celebraciones.

1. Disponer los documentos requeridos

2. Conseguir un oficiante o un maestro de ceremonias

3. Escoger un lugar de la celebración

4. Considerar los tipos de boda

5. Aprovechar las ventajas de la boda civil

1. Disponer los documentos requeridos

Antes de nada, es necesario hacer la tramitación del expediente matrimonial. Para llevarla a cabo, hay que acudir a una delegación del registro civil y solicitar cita para el inicio del trámite.

El día de vuestra cita con la delegación, debéis llevar todos los documentos necesarios: original y fotocopia del DNI, certificado de empadronamiento, certificado de nacimiento, Instancia del Registro Civil, declaración jurada de estado civil de soltería (se solicita en el Registro Civil) y, en caso de divorcio, anulación o viudedad, el certificado literal del matrimonio anterior en donde consta el divorcio o el certificado de defunción del cónyuge fallecido. Si uno o ambos sois viudos, como extra debéis pedir una Instancia en el Registro Civil.

Foto: Pájaros en mi cabeza

2. Conseguir un oficiante o un maestro de ceremonias

Después de haber visto muchas películas, seguro que te has preguntado alguna vez: ¿quién puede casarme por lo civil? ¿Puede mi mejor amigo, como acto gracioso y encantador? No, la verdad es que no. Como mucho, puede actuar como maestro de ceremonias una vez se haya realizado una boda previa o posterior, pero este no tiene ningún poder para casar a nadie (siempre y cuando no sea un cargo con competencias para hacerlo).

Los que de verdad están habilitados para casar son los jueces encargados del Registro Civil, el Alcalde del municipio en donde se celebre el matrimonio, el concejal delegado por el Alcalde para esa función, un notario y, como curiosidad, y en caso de casarte en un barco, el capitán o comandante del mismo (sí, como lo lees). Ante todos estos profesionales se da consentimiento del matrimonio, es decir, se acepta el expediente que se abre al solicitar dicho matrimonio en el Registro Civil. En eso momento, el matrimonio se hace oficial.

Foto: Issa Leal

Para que estos responsables casen a los novios en lugares privados, como hoteles, fincas o jardines, se puede solicitar en el Registro Civil o en el ayuntamiento del municipio escogido el traslado de un notario o de un juez para levantar actas en otros lugares. Sin embargo, muchos espacios de celebración cuentan con este servicio prestado por profesionales del municipio escogido.

Normalmente, los novios dan el consentimiento a los profesionales citados, con el famoso “sí, quiero” y la firma posterior del expediente, delante de sus invitados en el día de la boda. Sin embargo, últimamente, los novios acuden al juzgado uno o varios días antes, se casan oficialmente (dan el consentimiento y firman) y, el día de la boda con el resto de personas, utilizan a un maestro de ceremonias (un amigo, un primo…) que les case de manera simbólica, aunque el acto en sí no tiene validez legal. Lo que realmente es válido es el acto celebrado ante una persona habilitada a la que se da consentimiento del matrimonio.

3. Escoger un lugar de la celebración

Una de las libertades que ofrece las bodas civiles es la elección del lugar de celebración. Y no es que las bodas religiosas estén acotadas, ya que hay multitud de templos a su disposición, pero es más difícil escoger un espacio alejado de esos lugares.

En las bodas civiles, uno de los lugares más míticos es el ayuntamiento, genial para “matar dos pájaros de un tiro” y oficializar el matrimonio sin tener que acudir antes de la boda allí. Sin embargo, está exento del encanto de estos espacios.

Muchas parejas recurren a los patios y jardines de los hoteles y fincas que contratan para disponer el banquete. Es una gran opción porque todo se queda en el mismo espacio y la logística es mucho más sencilla. En este sentido, el espacio puede contribuir con la decoración del lugar de la ceremonia, ya que muchos incluyen esos servicios y trabajan en conjunto con los novios y los wedding planner.

Foto: José Castaño

Otros novios aprovechan grandes espacios señoriales para unirse en matrimonio, como palacios, castillos o grandes casas. Allí, tanto en el interior como en el exterior, es posible organizar una hermosa boda.

Los parajes naturales también ganan enteros con los pasos de los años. Las playas, uno de los sueños de muchos novios, cada vez lo ponen más sencillo, aunque siempre es necesario conseguir los permisos. Tanto en la arena como en espacios cercanos, casarse con vistas al mar empieza a ser una opción más que habitual. 

4. Considerar los tipos de boda

Ya que las bodas civiles ofrecen mucha libertad y un gran número de novios pasan por el Registro Civil antes de su gran día, la ceremonia puede convertirse en un espectáculo.

En este sentido, existen distintos tipos de ceremonia de corte simbólico que, obedeciendo a leyendas, rituales y hobbies, pueden llegar a ser verdaderamente originales y significativos.

Las ceremonias de la luz, de la arena y de la plantación son las que más se han visto en los últimos años. En la primera, los novios encienden dos velas idénticas para, juntos, prender una mucho más grande que simboliza su nueva vida en común. En la segunda, se vierte arena de diferentes colores, uno por cada uno de los novios, para representar su aportación dispar y valiosa a la relación; destaca por la belleza de esa unión de colores en bellas ondas y por la imposibilidad de separar dichos materiales una vez unidos. En cuanto a la ceremonia de plantación, los novios plantan una semilla en una maceta que llevan a casa o lo hacen directamente en el campo; el motivo no es otro que equiparar la relación al nuevo árbol, que crecerá y prosperará a lo largo de los años.

La boda mágica es una de las menos habituales, pero también la que ocupa el podio de las más especiales por su belleza visual. Consiste en una celebración de noche, iluminada tan solo con velas y farolillos, e imprimiendo ese toque mágico tan propio de los cuentos y de los lugares encantados. En este sentido, la boda temática también ocupa un lugar relevante, y pertenece a las personas con grandes pasiones, sobre todo propias de la cultura popular.

Foto: Nanuk

Los rituales relativos a otras culturas son geniales si queréis añadir un guiño especial a la ceremonia, aunque el matrimonio legal no tenga nada que ver con ellas; además, algunos de ellos están relacionados con el mar, la tierra o el cielo, por mencionar algunos, y son fantásticos a nivel simbólico. En este sentido, la suelta de farolillos de papel es una tradición de Asia cada vez más extendida, y que, siguiendo unas normas, puede quedar realmente espectacular en las bodas nocturnas. Si la boda es durante el día, los globos de latex de colores volando en el cielo crearán una estampa visual impresionante.

El rito de la unión de las manos (handfasting) también es de gran valor. Viene de la cultura celta y consiste en crear un infinito uniendo las manos, la derecha de uno con la izquierda de otro y viceversa. Después, a través de un lazo colocado por el oficiante sobre sus manos, se simboliza el amor eterno de la pareja mientras se pronuncian los votos.

Y, para terminar, la ceremonia del vino: las parejas vacían dos decantadores, uno con vino blanco y otro con vino tinto, en otro vacío, el cual tendrán que beber para sellar ese amor conjunto.

5. Aprovechar las ventajas de la boda civil

Como ya hemos dicho varias veces, la boda civil ofrece mucha libertad de actuación y la improvisación es bienvenida.

La libertad en la elección del espacio ya la hemos dejado más que clara, pero cabe añadir que cualquier lugar es bienvenido. Ya te hemos explicado cuáles son los más habituales, pero es válido cualquier espacio interesante o especial para la pareja, sin que tenga que obedecer a las “leyes” de los jardines, los ayuntamientos o las playas, y aunque sea público. Si se consigue el permiso del lugar pertinente, incluso una plaza de un pueblo, un parque o un estadio podrán utilizarse para algo así.

Una de las ventajas de las bodas civiles es que la ceremonia, el convite y la fiesta suelen ubicarse en el mismo espacio. Este concepto es realmente cómodo para todos los invitados, muchos de ellos ya mayores que pueden tener problemas de movilidad, así como para el ahorro de transportes.

Crazy Love Shots
Foto: Crazy Love Shots

En cuanto a la decoración, las iglesias tienen sus propias normas y no se salen de su protocolo, salvo excepciones. En el resto de lugares, siempre y cuando se respeten la posibles normas del espacio (que no suele haber), la libertad de decoración es total. La imaginación de la pareja es el único límite para sacar a relucir toda la creatividad.

El protocolo también cambia, aunque siempre se puede respetar el tradicional. Pero, lo dicho: si quieres salirte de la norma, ¡adelante! Los testigos sí son necesarios, pero no hace falta la presencia de padrinos como tal, aunque luego actúen. Pero, donde más se nota esa libertad es en la inclusión de detalles como discursos emotivos, juegos en los que se echa a suertes la persona que debe hablar,

En una boda religiosa hay normas que no pueden saltarse, aquí hay libertad absoluta para hacer lo que os apetezca. Por ejemplo, puede haber personas que participen con un discurso emotivo y especial.

Con el look de la novia pasa algo similar. En las iglesias se requieren vestidos más recatados, con menos escotes ni experimentos, pero en la boda civil existe libertad total, tanto en el corte como en las formas, los tejidos y el color.

Aquí también hay libertad total a la hora de elegirlo pero la elección del vestido dependerá mucho de factores como la época del año en la que te cases, el lugar escogido, tus gustos y por supuesto, tu tipo de cuerpo.

En cualquier caso, elige siempre un look que vaya con tu personalidad y con el que te sientas cómoda para disfrutar del gran día. Lo mismo aplica para el novio.

Quizás también te interese:

Cómo escoger el vestido de novia para una ceremonia civil en 5 pasos

Cómo organizar una boda en casa en 5 pasos

Cómo organizar una boda en 10 (sencillos) pasos

Contacta con las empresas mencionadas en este artículo

Más información sobre

Escribir un comentario

Carlos Lucca
Cómo organizar una boda a distancia en 5 pasos
Si habéis decidido casaros en un lugar diferente a vuestra residencia, no os preocupéis. Os vamos a dar varios consejos para que organizar vuestra boda desde lejos resulte fácil y sencillo.
Foto: Ana Carmen Alejandre
Cómo organizar una boda de dos días en 5 pasos
La planificación de una boda de dos días requiere una serie de principios a tener en cuenta para facilitar la labor a vuestros invitados. Te damos los trucos básicos para que no se te escape ni un detalle.
Cómo organizar una boda en casa en 5 pasos
Cómo organizar una boda en casa en 5 pasos
Casarte en tu propia casa puede ser una experiencia muy bonita pero también puede llegar a ser algo complicado, pero no te preocupes, aquí te damos los mejores consejos para que todo salga fenomenal.

Crea gratuitamente una página web perfecta para tu boda

100% personalizable y con cientos de diseños para elegir. Ver más diseños >

¡Tu empresa también puede estar en Zankyou!
Si tienes una empresa de bodas o eres un profesional, Zankyou te ofrece la oportunidad de dar a conocer tus servicios a miles de parejas de novios que nos eligen para organizar su boda en 23 países. Más información